12 novembre 2006

Trabajo

¿ Es el trabajo la nueva esclavitud ?

Aun existen en el mundo cerca de seis millones de esclavos. Es lógico que si aun no hemos logrado abolir algo tan visiblemente inhumano sigamos pensando que el trabajo es digno. Pero aun así me gusta determe a pensar sobre el tema.
¿ Tiene sentido perder la tercera parte del día (en el mejor de los casos) cinco días por semana (otra vez en el mejor de casos) ?. ¿ Es justo que vendamos nuestro tiempo a cambio de dinero?. Entiendo que en el mundo en que vivimos es necesario, pero eso no es suficiente para hacerme cambiar de idea. ¿Quién sabe? Tal vez en el futuro me señalen como el primer hombre que quisó abolir el trabajo.
Los seres humanos somos capaces de hacer arte, de sentir, de pensar. Nos conectamos entre nosotros a niveles tan intensos que se nos eriza la piel. Nos enamoramos.
Pero nos vemos obligados a dejar todo de lado durante unas horas cada día para atender teléfonos, vender cosas, limpiar, repartir cartas, editar videos sobre endoscopias, filmar publicidades para vender ropa fabricada por niños de seis años en Asia.
No está bien. No es sano.
Hay gente que tiene una vocación. Etimológicamente significa “el llamado de”. Mi vocación es el cine. Entonces el cine me llamo a mi. Yo solo respondí el teléfono. El teléfono de muchísimas personas nunca sonó. Esa gente trabaja o hace carreras universitarias con el solo fin de ganar dinero. Cuando salen del trabajo ponen su pasión en otro lado. En su familia, en los deportes, incluso en mirar televisión. Yo digo que desde las nueve de la mañana hasta las seis de la tarde deberían tener la posibilidad de hacer lo que quieran. Por mi parte, no necesito que me den plata por hacer películas, filmar es un fin en si mismo.
No nos convirtamos en autómatas sin alma solo porque a fin de mes nos dan un cheque (en el mejor de los casos).

1 Comments:

At 3:54 PM, Blogger Mariposa - Martin said...

Il sogno di tutti è quello di fare ciò che piace di più. A volte lo è anche il lavoro.
Far cinema significa poter far tutto e costruire un mondo. E' uno dei lavori più stimolanti che conosca.
Puoi scrivere, disegnare, sollevare pesi, guardare solamente, ridere, ma è anche molto stancante. Ti assorbe tutte le energie, fisiche e psicologiche. A volte è spietato.
Ma è la cosa più bella del mondo.
Non la più bella che conosca.
Mi ritengo fortunata a far parte di questo universo anche se a volte rimpiango di non avere spazi personali. Di non aver tempo di leggere. Di ammuchhiare propositi sulla mia scrivania e nella mia testa.
Sappiamo tutti che la medaglia ha sempre due facce.
Credo che sia importante saper moderare i tempi, prendersi i propri spazi. Se non si ha tempo per pensare (ciò ch ci distingue dagli animali) non si ha tempo per vivere.

 

Posta un commento

<< Home